







Cortar muy finamente las cebollas y dorarlas en una sartén con un chorrito de aceite y una nuez de mantequilla.
Dejar que las cebollas se ablanden a fuego lento y removerlas de vez en cuando para que no se peguen a la sartén.
Cortar los hígados de pollo en trozos y, cuando las cebollas estén blandas, añadirlos a la sartén. Ajustar de sal y pimienta.
Dorar los hígados hasta que estén cocidos y espolvorearlos con un picado muy fino de perejil fresco.
Los hígados de pollo a la veneciana son ideales tanto para una cena entre amigos como para un almuerzo más formal.
Italy, Veneto