
Salina Rosso - 6 Botellas Formato: 6 Botellas de 0,75 lt De color rojo rubí con evidentes notas violáceas, de buena consistencia, arcos estrechos y lágrimas pesadas destacan la buena estructura de este Vino Salina Rosso. Con aromas amplios y bien marcados de frutado “guindas y moras”, algunas notas especiadas de vainilla y regaliz con matices de tostado y algarrobo. En boca es seco y cálido, bien equilibrado con presencia de taninos, intenso y persistente, deja en la boca una envolvente suavidad. Características: Categoría: IGP Salina Alc.: 13,5% Variedad: Nero d'Avola y Nerello Mascalese Cultivo: en espaldera Vinificación: Maceración en las pieles Maduración: En tanques de acero inoxidable Crianza: 3 meses en botella Maridaje: Comidas ricas en sabor y especiadas con preparaciones de carnes rojas, salsas, quesos curados y primeros platos con salsas y ragús. Hauner: La Historia desde 1968 Carlo Hauner, bresciano de origen checo transplantado en las Eolias, fue el creador de la empresa agrícola que lleva su nombre. De joven era pintor y, aún no siendo veinteañero, expuso en la Bienal de Venecia. En los años de madurez obtuvo relevantes éxitos en el campo internacional como diseñador. La pasión por la enología puede ser vista como el último desafío de una vida intensa y llena de intereses. Llegó por primera vez a las islas Eolias en 1963, cuando el turismo apenas comenzaba a asomarse. Después de algunas vacaciones de verano (cada año más largas), en los años setenta se trasladó a Salina. Siempre inquieto y curioso, se sintió atraído por el cultivo de la Malvasía, la uva que los campesinos locales cosechan a mediados de septiembre y dejan secar al sol durante un par de semanas. Según el método tradicional, de día la uva se expone al aire libre sobre las estanterías y se recoge al atardecer. Así, Hauner aprende las técnicas locales de vinificación y las integra con el estudio de textos antiguos y modernos. Cuando decide que el conocimiento adquirido y su creatividad pueden contribuir a un vino que en el pasado había sido célebre como “nectar de los dioses”, busca parcelas de terreno abandonadas debido a la fuerte emigración que ha llevado a miles de eolianos a Australia y América. Logra reunir una veintena de hectáreas que limpia, restaura a los antiguos terrazos y hace renacer como viñedos. Introduce algunas innovaciones: deja secar la uva en la vid y experimenta técnicas de refrigeración durante la fermentación. Pequeñas revoluciones que fascinan a los expertos, comenzando por Veronelli, y que llevan la Malvasía de Hauner a la mesa de prestigiosos restaurantes, primero en Italia y luego en Francia, Estados Unidos, Gran Bretaña, Japón y otros países. La nueva bodega de Hauner se erige en los años ochenta en Lingua, la encantadora fracción de Santa Marina Salina. El edificio construido en estilo eolio está dotado de un moderno sistema de refrigeración y de barricas de acero que acompañan a las de madera para el envejecimiento, con una capacidad total de 1.200 hectolitros. La inauguración de la nueva bodega coincide con el creciente interés que la renacida Malvasía suscita entre críticos, periodistas, equipos de televisión, enólogos, productores y simples aficionados a los vinos de calidad. Las visitas a la bodega y al “personaje Carlo Hauner” son cada vez más frecuentes y contribuyen a difundir en el mundo la fama del archipiélago eoliano y del prestigioso vino que aquí se produce. Y es en esos años que la empresa añade a la Malvasía el Salina Bianco, el Salina Rosso (vinos de mesa de media graduación) y el Antonello, un producto de gran linaje envejecido en barrica. Tras el fallecimiento de Carlo Hauner, ocurrido en febrero de 1996, la empresa es conducida con energía por su hijo Carlo Junior con la valiosa colaboración de su esposa Cristina y de sus hijos Andrea y Michele. De la Malvasía se producen hoy en día alrededor de 50.000 botellas, divididas en dos versiones, la natural y la pasificada. La empresa también produce alcaparras, esos sabrosos brotes que el inventor de esta gloriosa empresa etiquetó primero con la denominación “Alcaparras de Salina”. En las etiquetas, tanto de las alcaparras como de los vinos, encontramos las formas y colores que tanto amó su creador: la arquitectura eolia, los colores de la vegetación de Salina (definida Isla Verde por todos los folletos turísticos), los rojos y naranjas de la luna y del amanecer, el negro del volcán, el azul del mar. Son reproducciones de sus cuadros. Compra en nuestro sitio www.emporiosicilia.it nuestro Vino Salina Rosso, directamente en tu casa con pocos clics!
Precio IVA incluido
Salina Rosso - 6 Botellas Formato: 6 Botellas de 0,75 lt De color rojo rubí con evidentes notas violáceas, de buena consistencia, arcos estrechos y lágrimas pesadas destacan la buena estructura de este Vino Salina Rosso. Con aromas amplios y bien marcados de frutado “guindas y moras”, algunas notas especiadas de vainilla y regaliz con matices de tostado y algarrobo. En boca es seco y cálido, bien equilibrado con presencia de taninos, intenso y persistente, deja en la boca una envolvente suavidad. Características: Categoría: IGP Salina Alc.: 13,5% Variedad: Nero d'Avola y Nerello Mascalese Cultivo: en espaldera Vinificación: Maceración en las pieles Maduración: En tanques de acero inoxidable Crianza: 3 meses en botella Maridaje: Comidas ricas en sabor y especiadas con preparaciones de carnes rojas, salsas, quesos curados y primeros platos con salsas y ragús. Hauner: La Historia desde 1968 Carlo Hauner, bresciano de origen checo transplantado en las Eolias, fue el creador de la empresa agrícola que lleva su nombre. De joven era pintor y, aún no siendo veinteañero, expuso en la Bienal de Venecia. En los años de madurez obtuvo relevantes éxitos en el campo internacional como diseñador. La pasión por la enología puede ser vista como el último desafío de una vida intensa y llena de intereses. Llegó por primera vez a las islas Eolias en 1963, cuando el turismo apenas comenzaba a asomarse. Después de algunas vacaciones de verano (cada año más largas), en los años setenta se trasladó a Salina. Siempre inquieto y curioso, se sintió atraído por el cultivo de la Malvasía, la uva que los campesinos locales cosechan a mediados de septiembre y dejan secar al sol durante un par de semanas. Según el método tradicional, de día la uva se expone al aire libre sobre las estanterías y se recoge al atardecer. Así, Hauner aprende las técnicas locales de vinificación y las integra con el estudio de textos antiguos y modernos. Cuando decide que el conocimiento adquirido y su creatividad pueden contribuir a un vino que en el pasado había sido célebre como “nectar de los dioses”, busca parcelas de terreno abandonadas debido a la fuerte emigración que ha llevado a miles de eolianos a Australia y América. Logra reunir una veintena de hectáreas que limpia, restaura a los antiguos terrazos y hace renacer como viñedos. Introduce algunas innovaciones: deja secar la uva en la vid y experimenta técnicas de refrigeración durante la fermentación. Pequeñas revoluciones que fascinan a los expertos, comenzando por Veronelli, y que llevan la Malvasía de Hauner a la mesa de prestigiosos restaurantes, primero en Italia y luego en Francia, Estados Unidos, Gran Bretaña, Japón y otros países. La nueva bodega de Hauner se erige en los años ochenta en Lingua, la encantadora fracción de Santa Marina Salina. El edificio construido en estilo eolio está dotado de un moderno sistema de refrigeración y de barricas de acero que acompañan a las de madera para el envejecimiento, con una capacidad total de 1.200 hectolitros. La inauguración de la nueva bodega coincide con el creciente interés que la renacida Malvasía suscita entre críticos, periodistas, equipos de televisión, enólogos, productores y simples aficionados a los vinos de calidad. Las visitas a la bodega y al “personaje Carlo Hauner” son cada vez más frecuentes y contribuyen a difundir en el mundo la fama del archipiélago eoliano y del prestigioso vino que aquí se produce. Y es en esos años que la empresa añade a la Malvasía el Salina Bianco, el Salina Rosso (vinos de mesa de media graduación) y el Antonello, un producto de gran linaje envejecido en barrica. Tras el fallecimiento de Carlo Hauner, ocurrido en febrero de 1996, la empresa es conducida con energía por su hijo Carlo Junior con la valiosa colaboración de su esposa Cristina y de sus hijos Andrea y Michele. De la Malvasía se producen hoy en día alrededor de 50.000 botellas, divididas en dos versiones, la natural y la pasificada. La empresa también produce alcaparras, esos sabrosos brotes que el inventor de esta gloriosa empresa etiquetó primero con la denominación “Alcaparras de Salina”. En las etiquetas, tanto de las alcaparras como de los vinos, encontramos las formas y colores que tanto amó su creador: la arquitectura eolia, los colores de la vegetación de Salina (definida Isla Verde por todos los folletos turísticos), los rojos y naranjas de la luna y del amanecer, el negro del volcán, el azul del mar. Son reproducciones de sus cuadros. Compra en nuestro sitio www.emporiosicilia.it nuestro Vino Salina Rosso, directamente en tu casa con pocos clics!