Lava y pela los calabacines y las zanahorias. Corta los calabacines en rodajas finas y ralla las zanahorias. Si usas el pimiento, lávalo, quítale las semillas y córtalo en cubitos pequeños. También corta la cebolla finamente.
En una sartén, calienta el aceite de oliva y sofríe la cebolla durante 2-3 minutos, hasta que se vuelva transparente. Añade los calabacines, las zanahorias y el pimiento. Cocina durante 5-7 minutos a fuego medio, removiendo de vez en cuando, hasta que las verduras estén tiernas pero no deshechas. Ajusta de sal y pimienta. Retira del fuego y deja enfriar.
En un bol grande, bate los huevos con la nata fresca. Añade la ricotta y el queso rallado, mezclando bien para obtener una crema suave y homogénea.
Añade las verduras enfriadas a la mezcla de huevos y nata, mezclando para integrar bien todo. Si te gusta, añade una pizca de nuez moscada.
Precalienta el horno a 180°C. Forra un molde redondo con la masa de hojaldre, dejando también un poco de borde elevado. Pincha la base con un tenedor para evitar que se hinche durante la cocción.
Vierte la mezcla de verduras y huevos sobre la base de masa de hojaldre. Nivela bien con una espátula.
Hornea la tarta salada durante unos 35-40 minutos, o hasta que la superficie esté dorada y el relleno bien cocido.
Una vez cocida, deja enfriar ligeramente la tarta salada antes de servirla. Puedes decorarla con algunas hojas de albahaca fresca.
Sartén
Bol
Molde redondo
Tenedor
Espátula
Acompáñala con una clásica y ligera belgian blonde ale.
Conservar en el frigorífico por un máximo de 2 días, cubierta con film transparente.
Puedes personalizar la receta con las verduras de temporada o añadir mozzarella para un toque fundente.
Italia, Sicilia
Energía (kcal) | 270,49 |
Carbohidratos (g) | 7,79 |
de los cuales Azúcares (g) | 4,96 |
Grasas (g) | 23,31 |
de los cuales saturados (g) | 7,29 |
Proteínas (g) | 6,51 |
Fibra (g) | 2,76 |
Venta (g) | 0,11 |